DIARIO DE SALUD

En esta sección, publicamos todas las novedades o informaciones que encontramos y consideramos importantes para las personas, en materia de salud y calidad de vida. Nuestro objetivo es crear hábitos de vida saludables, porque conocemos que ello conlleva una prevención de enfermedades y una mejora de la calidad de vida. Nos importa informar a la población de todo aquello que puede ser beneficioso para su salud.

Hoy destacamos estas noticias importantes:

.- Ya es posible la cirugía para eliminar los síntomas de la diabetes tipo 2.

Tradicionalmente se ha considerado a la diabetes tipo 2 como una patología crónica para la que no existe cura. Dieta, fármacos orales y, finalmente, insulina inyectada es el tradicional recorrido que tienen que seguir estos enfermos para conseguir mantener a raya sus niveles de glucosa. Se trata de un recorrido amargo que va limitando en buena medida su calidad de vida y que, además, a menudo no logra evitar la aparición de retinopatías y de enfermedades cardiovasculares y renales. Por eso no es de extrañar que los éxitos de la llamada cirugía metabólica sean una esperanza para muchos de ellos. Porque sí, por asombroso que nos parezca, el bisturí se ha mostrado eficaz para, cuando menos, revertir la enfermedad.

Foto: Una variación de la cirugía bariátrica se ha visto útil para curar la diabetes tipo 2. (iStock)

La idea de una cirugía orientada a curar la diabetes tipo 2 no surgió así como así. Fue, como tantas otras veces en medicina, un hallazgo inesperado. Para acercarnos a la historia, tenemos que remontarnos a principios de la década de los 80. Fue entonces cuando los cirujanos que realizaban cirugía bariátrica -orientada a tratar la obesidad mórbida- comprobaron que muchos de sus pacientes a los que habían realizado un bypass gástrico se habían ‘curado’ de su diabetes. No necesitaban insulina, muchos de ellos ni siquiera fármacos orales. Para encontrarle explicación, tiraron de razonamiento lógico: dada la relación entre la obesidad y la diabetes, no parecía descabellado que, al perder tanto peso con la intervención, también se corrigieran los valores de glucosa, insulina…

Pero el asunto no era tan sencillo. Había enfermos que, apenas unos días después de la operación, ya habían normalizado sus niveles de glucosa. Ya no necesitaban insulina. Puesto que el peso perdido era mínimo, la mejoría no podía ser una cuestión única de absorción de nutrientes. Como explicaba ya hace años el doctor Francesco Rubino, uno de los nombres clave en la cirugía metabólica, “el mecanismo de la resolución de la diabetes después del bypass gastrointestinal no está claro, pero aparentemente no está relacionado únicamente con la pérdida de peso. En la mayoría de los casos, la remisión se observa en los días o semanas después de la cirugía antes de que se haya producido una pérdida de peso sustancial”.

Las investigaciones comenzaron a sucederse, los cirujanos tiraron de archivo y así se fue comprobando que, efectivamente, uno de los efectos secundarios -y no adversos- de esta cirugía era la remisión de la diabetes en los enfermos operados. Y uno de los descubrimientos fue el de que, para un mayor o menor éxito, era muy importante la técnica quirúrgica utilizada. Así, por ejemplo, en un estudio sueco, un metaanálisis realizado en 2004 sobre más de 22.000 pacientes, se vio que cuando la técnica se basaba en una intervención sobre el duodeno, el 98,9% de los pacientes veía resuelto su problema de diabetes. En cambio, si la cirugía era un bypass gástrico o una banda gástrica, los porcentajes de éxito disminuían.

Foto: iStock.

Y así, progresivamente, se comenzó a investigar esta relación entre la cirugía bariátrica y la diabetes. “Todos los hallazgos nos condujeron a un mismo lugar: la razón de que la diabetes se corrigiera era hormonal -explica el doctor Jorge Solano, jefe del Servicio de la Unidad de Cirugía Laparoscópica Avanzada del Hospital Quirón Zaragoza y uno de los pioneros de esta técnica en España-. No se trataba de que se absorbieran más o menos nutrientes, de que se adelgazara poco o mucho. Era un mecanismo hormonal”.

Las hormonas del intestino

Hay algo que tenemos que comprender: el intestino, lo hemos visto muchas veces en Alimente, no sirve únicamente para absorber nutrientes: también fabrica hormonas. Entre ellas están las incretinas, que actúan sobre el páncreas favoreciendo o impidiendo la acción de la insulina. ¿Qué ocurre? Que los pacientes diabéticos tipo 2 no segregan de forma adecuada estas hormonas. Lo que los médicos empezaron a ver fue que, tras la cirugía de bypass, los pacientes pasaban a aumentar su fabricación de incretinas y eso conllevaba un incremento de la secreción de insulina por el páncreas. La diabetes, en consecuencia, mejoraba.

En aquel momento no se conocían los mecanismos por los que esto se producía, pero sí se vio el interés de diseñar una cirugía orientada al enfermo diabético aun cuando no tuviera obesidad mórbida. “Y funcionó -asegura el doctor Adelardo Caballero, director del Instituto de la Obesidad-. La idea es hacer una modificación de la cirugía de la obesidad para orientarla al paciente con diabetes tipo 2. Es un bypass diferente, en el que no tienes tan en cuenta los nutrientes porque el objetivo final no es que adelgace, sino dejar el duodeno en reposo, porque sabemos que ahí está la clave de todo”.

Se sabe… porque los resultados están ahí, a la vista. Pero los mecanismos por los que sucede no están claros, ni mucho menos. “A medida que se ha ido investigando han empezado a aparecer más y más hormonas nuevas -explica el doctor Solano-. Ahora mismo vemos que hay involucradas cerca de ochenta y eso nos hace irnos dando cuenta de que nos falta muchísimo conocimiento. ¿Qué es lo que sabemos con certeza? Que el bypass funciona. En la operación se consigue que la comida no pase por el duodeno, pues allí está el origen de la señal metabólica que causa la resistencia a la insulina, pero después hay muchísimos otros factores en juego, rutas, interacciones… y aún no somos capaces de entender el mecanismo”.

Una década lleva realizándose la intervención en España y, en este tiempo, “los resultados son muy satisfactorios -asegura el doctor Caballero-. Progresivamente se va aceptando que se realice a pacientes cada vez con menos sobrepeso, porque hasta ahora hemos estado limitados a operar a quienes tengan un índice corporal superior a 30. La idea es que se pueda intervenir a diabéticos con sobrepeso, sin necesidad de que tengan obesidad”.

Foto: iStock.

Porque esto nos lleva a la cuestión de los candidatos: ¿quién podría beneficiarse de esta cirugía? Lo primero es insistir en que estamos hablando de diabetes tipo 2. En ningún caso esta cirugía se contempla para quienes padecen diabetes tipo 1. Asimismo, se orienta a pacientes que, pese a estar medicados -muchos de ellos ya con insulina-, no tienen un adecuado control de la glucosa. Finalmente, viene la controvertida cuestión del peso. “En mi experiencia, y llevo ya más de 600 operaciones, hasta la técnica más conservadora, el mínimo bypass que puedas hacer, ya va a provocar una pérdida de 10 o 15 kilos -explica el doctor Solano-. Por tanto, no podemos aconsejarla para quienes tienen un peso normal. Además, hemos visto -aunque no sabemos los motivos- que el porcentaje de éxitos disminuye cuando se opera a alguien que no necesita adelgazar”.

Los especialistas consideran positivo que, finalmente, la cirugía metabólica haya comenzado a ser reconocida oficialmente como útil en el abordaje de la diabetes. Así, la segunda conferencia de consenso de la Cumbre de Cirugía de la Diabetes (DSS-II) aceptó colocar a la cirugía dentro del algoritmo general de tratamiento de la diabetes y recomendó considerar este enfoque para los pacientes con diabetes inadecuadamente controlada y un IMC de 30.

(Fuente del texto: Noticia publicada por El Confidencial. https://www.alimente.elconfidencial.com/bienestar/2019-02-19/cirugia-diabetes-tipo-2-insulina-adelgazar_1828090/

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-. 6 errores que dañan a tu salud y que debes corregir antes de los 40. Después será difícil.

Cuando tenemos 20 años nos sentimos invencibles. Es un hecho. Salimos, bebemos, comemos lo que queremos y pocas veces pensamos en los problemas que las conductas poco saludables pueden acarrear en nuestro cuerpo. Pero el tiempo, por norma general, no espera a nadie y un día nos despertamos con 40 años sin saber muy bien cómo hemos llegado hasta ahí y descubriendo los primeros achaques, fruto de esos excesos que pasan factura, provenientes de no haber tratado nuestro cuerpo como si fuera un templo.

Foto: iStock

Para que esto no suceda es fundamental llevar a cabo una serie de rituales que debemos seguir día a día, para convertir en hábitos que mejorarán nuestra salud sin ni siquiera darnos cuenta. Después de los 40 los riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares aumentan, como bien dice el doctor Deepak Bhatt, director ejecutivo de programas cardiovasculares en Brigham and Woem’s Hospital Heart & Vascular Center, por lo que seguir los sencillos pasos que te daremos a continuación aumentará las posibilidades de llegar a la vejez con una salud de hierro. Ya nos lo agradecerás.

Y si ya has cumplido los 40, los 50 o los 60 y estás leyendo esto, no te preocupes que no está todo perdido. Solo deberás abandonar algunos hábitos poco saludables a cambio de que tu corazón siga manteniéndose imbatible dentro de unas décadas. Estos son los seis sencillos pasos que debes seguir para conseguirlo.

Perder peso

¿No te parece tan fácil como asegurábamos? Lo cierto es que una vez llegados a los 40 es fácil aumentar de peso. Tu metabolismo comienza a desacelerarse, por lo que los hábitos que seguías cuando eras joven (o más joven) ya no sirven.

Según el doctor Bhatt, lo ideal es adquirir la costumbre de subirse a la báscula todos los días, para así conocer las fluctuaciones que tu cuerpo está teniendo. Lo mejor es controlar tu peso a primera hora de la mañana, antes de desayunar o ducharte. Presentamos pequeñas variaciones a lo largo del día, no debes preocuparte. Cuando debes hacerlo es cuando tu escala incrementa semana tras semana. Es una clara señal de que necesitas hacer algunos ajustes en tu dieta.

Dieta mediterránea

Lo que nos lleva a un segundo punto. Los nutricionistas recomiendan basarse en una dieta mediterránea para tener una salud óptima. Aquí estás de suerte, teniendo en cuenta el lugar en el que te ha tocado nacer. No hace falta mencionar que una dieta baja en calorías es una buena idea para no aumentar de peso, y las porciones pequeñas son tus aliadas. Te presentamos algunos trucos que pueden ayudarte a bajar de peso: identifica tus señales de hambre.

Si diez minutos después de terminar de comer sigues teniendo hambre vuelve a por más, claro, pero ten cuidado con las grasas. No consumas más de una cucharada de mantequilla o de aceite de oliva, tus porciones de verduras deben ser del tamaño de una pelota de béisbol y las de cereales del de una pelota de tenis.

Di SÍ a la vida social

Todos necesitamos una noche de Netflix, sofá y mantita, pero debes saber que los amigos tienen una importancia crítica para la salud de tu corazón. El aislamiento social, a medida que envejecemos, causa estragos en nuestra salud, señala Michael Miller, profesor de medicina cardiovascular en la Universidad de Maryland. De hecho, la falta de relaciones sociales aumenta el riesgo de una persona de padecer una enfermedad cardíaca en un 29%. Relaciones sociales = reducción del estrés. Así que piénsatelo la próxima vez que te de pereza bajarte a escuchar los problemas que tus colegas tienen con su jefe.

Foto: iStock

Cuidado con el gimnasio.
Algunas investigaciones sugieren que demasiado ejercicio puede dañar el corazón, especialmente en el futuro. Pero como tampoco es plan de ser un ficus, lo mejor es que realices ejercicio de 30 a 45 minutos al día, de tres a cuatro veces por semana. El tiempo de calentamiento es fundamental, no todos estamos preparados para levantarnos y correr una maratón. Tómate por lo tanto tu tiempo para caminar y estirarte antes y después de hacer un ejercicio vigoroso.

El estrés es parte del mundo en el que vivimos, pero cómo se reacciona ante él puede marcar una gran diferencia. No saber controlarlo ni canalizarlo, eso es lo verdaderamente perjudicial a largo plazo. La meditación ha demostrado ser muy útil para combatir el estrés fuera de control. “Con o sin un componente espiritual, la meditación puede ayudar a reaccionar al estrés de maneras más saludables”, asegura el doctor Bhatt.

Deja de fumar ¡ya!

La única regla que existe para dejar de fumar es seguir intentándolo. Las estadísticas muestran que la persona promedio que ha dejado de fumar con éxito lo ha intentado entre siete y diez veces antes de que funcionara. Cuanto más joven seas, mejor. Y, contrariamente a lo que creen algunas personas, la marihuana no es más sana. “El consumo de marihuana puede aumentar el riesgo de ataque cardíaco de una persona”, dice el doctor Bhatt. Las investigaciones han relacionado el uso de la marihuana con las enfermedades cardíacas y el derrame cerebral, así que ¿por qué no te retas?

(Fuente del texto: Noticia publicada por El Confidencial. https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2018-10-10/6-errores-contra-tu-salud-40-anos_1626936/

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-. ¿Por qué unas personas queman las grasas más despacio que otras?. El metabolismo lento.

Hay un motivo genético, pero también factores implicados que puedes modificar para perder esos kilos de los que te cuesta desprenderte. Las claves: dieta y ejercicio.

Foto: Dieta y ejercicio, fundamentales para activar el metabolismo. (iStock)

¿Te alimentas de forma equilibrada y sin embargo no consigues adelgazar? ¿No comes tanto como para engordar en la medida en que lo haces? Probablemente la causa se encuentre en tu metabolismo, que es básicamente lento.

El metabolismo es el conjunto de procesos químicos celulares mediante los cuales nuestro organismo obtiene energía para realizar todas sus funciones y mantenerse en óptimo estado en el día a día. El nombre procede del griego ‘metabole’ (cambio) y del sufijo ‘ismo’ (cualidad), por lo que puede comprenderse como la capacidad del cuerpo de poder transformar ciertas sustancias. Tal como aprendimos en el colegio aquello de que “la energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma”, así sucede con el metabolismo cuando convierte la comida que ingerimos en distintas formas de energía, permitiendo que nos mantengamos vivos y en perfecto estado de revista.

La genética actúa sobre nuestro metabolismo, pero cambiando hábitos podemos modificarlo:

Se llama metabolismo basal al gasto energético que se produce cuando nuestro cuerpo está en reposo y que realiza ‘únicamente’ para mantener nuestras funciones vitales, sin hacer ningún esfuerzo extra. Si nuestro gasto energético es bajo, tendemos a quemar pocas calorías y a acumular grasa, podemos decir que tenemos un metabolismo lento. Por el contrario, un metabolismo rápido procesa a toda velocidad los nutrientes y se mantiene mucho más activo en todo momento. Como es obvio, resulta más difícil perder peso con un metabolismo lento que con uno rápido.

Foto: iStock.

Aun así, si perteneces al primer grupo no desesperes: hay una buena noticia y es que, en cierta medida, se puede corregir. Como indica la doctora Conchita Vidales, médico especialista en Nutrición y directora de Nutrimedic, “la genética tiene que ver, por supuesto, con nuestro metabolismo. Muchos genes están relacionados con nuestra manera de quemar, de metabolizar las grasas y los azúcares. Pero tener un metabolismo u otro puede deberse también a factores digestivos, hormonales o simplemente inflamatorios. Si corregimos estos factores, que no dependen de la determinación genética, conseguiremos tener un metabolismo más activo”.

Y para hacerlo hay que plantearse cambiar ciertos hábitos de vida. Fundamentalmente será necesario trabajar dos aspectos, la dieta y el ejercicio. Pero como veremos no son los únicos.

¿Comer menos más veces o lo contrario?

La idea es animar al organismo a aprovechar al máximo la energía que le damos a través de los alimentos. Como indica la Dra. Vidales, autora del libro ‘Activa tu metabolismo para cambiar tu vida’, “mi recomendación para metabolismos lentos es siempre fraccionar la dieta en pequeñas tomas a lo largo del día. Lo ideal sería hacer un desayuno, dos medias mañanas (o al menos una media mañana), comida, dos medias tardes y una cena ligera. Si la cena la hemos hecho temprano, antes de ir a la cama podemos incluso hacer una pequeña colación, tomar algo para que durante la noche los niveles de azúcar se mantengan estabilizados hasta la mañana”.

En cada una de estas comidas, lógicamente, hay que comer con cabeza y en ninguna hay que extralimitarse (de hecho es difícil hacerlo, porque al no haber grandes intervalos de tiempo entre una y otra no llegas a la siguiente con un hambre voraz, lo que siempre es una ventaja).

Foto: iStock.

Se trata de ofrecer al cuerpo un buen desayuno, ya que durante la mañana en general haremos un mayor gasto de energía, no solo física sino también intelectualmente; con proteinas e hidratos de carbono en forma de fruta, de pan o de cereal. A lo largo del día, las ingestas deben seguir siendo equilibradas, si bien en la cena trataremos de que sean más livianas, siendo buena idea optar en ella por proteínas ligeras como pescados o huevos.

Ante la tentación de dejarnos llevar por alguna dieta drástica, que nos asegure perder kilos de forma rápida, debemos decir que es una mala idea. Tal como afirma la doctora Vidales, “es cierto que este tipo de dietas pueden causar un efecto rápido, pero no van a cambiar tu metabolismo. Si no mantienes esa pérdida inicial de peso con una dieta equilibrada que sí vaya favoreciendo que tu metabolismo se active, acompañándola de ejercicio físico, no te va a servir de nada. Será pan para hoy y hambre para mañana”.

¿Existen alimentos que aceleren el metabolismo?

Distintos estudios dicen que sí. Uno de ellos lo dirigió el doctor Neil Shay, profesor de Ciencias de la Alimentación en la Universidad de Oregón, y demostró, tras analizar su efecto en ratones, que los frutos rojos reactivan el metabolismo.

También hay evidencia científica de que el té verde, el té blanco y el té azul (oolong) tienen la misma cualidad. Aquí la clave la encontraron en las catequinas (flavonoides antioxidantes) y en la cafeína, muy presentes en dichos productos. La razón es que estas sustancias tienen un poder termogénico que reactiva el metabolismo. Según una investigación del Instituto de Nutrición y Toxicología de Maastricht, tomar té verde varias veces al día puede suponer a la larga un gasto diario de 100 calorías.

Foto: iStock.

Un tercer alimento que nos echa una mano en esta tema es el ají o chile picante. Científicos de la Universidad de Wyoming encontraron que la capsaicina (sustancia presente en el chile y justamente la que lo hace picante) tiene la capacidad de quemar grasa. Según el doctor Baskaran Thyagarajan, director de este estudio, “el uso dietético de la capsaicina puede ser utilizado por personas que buscan perder peso sin someterse a tratamientos agresivos”.

Obviamente, estos estudios suman, pero no podemos interpretar sus resultados de forma absoluta. Esto es, cada uno de estos alimentos influye en el metabolismo, pero no vamos a cambiarlo a base de cenar a diario comida picante o de tomar frambuesas a todas horas. Tiene mucho más sentido incorporar con cabeza estos alimentos a la dieta, pero sobre todo asegurarnos de que esta es equilibrada y variada, con presencia de grasas, hidratos de carbono y proteínas.

Para que tu cuerpo queme grasas, muévete

Si te mueves, tu metabolismo se activa. Esto es así, ya que para desarrollar la musculatura se precisa un gasto energético. Dos personas pueden tener el mismo peso comiendo lo mismo, pero si una es deportista y la otra sedentaria, la segunda estará acumulando más grasa y le será más difícil perderla.

Marcos Flórez es director de Estarenforma.com y entrenador personal pionero en nuestro país. Explica que “nosotros comemos, el cuerpo almacena esos nutrientes como grasa, como tejido muscular, como azúcar en la sangre… Y es como echar gasolina a un coche. Depende de lo que hagas con el coche, la gasolina se queda ahí o la utilizas”.

La dieta influye enormemente en nuestro metabolismo (y en sus modificaciones), pero el ejercicio también. Y cuanto más activos seamos, mejor. Así conseguiremos que ese motor vaya poniéndose más fuerte y consuma más energía durante más tiempo.

Foto: iStock.

¿Qué tipo de ejercicio es el más recomendable si tenemos un metabolismo bajo? Marcos Florez nos cuenta que para dar con la respuesta “hay que calcular cuánta energía estás gastando durante la actividad y cuánto tiempo es capaz de mantener el metabolismo alto ese tipo de ejercicio. Así, hoy en día sabemos que en este sentido los ejercicios de fuerza son los mejores; y lo son, porque durante una hora de sesión no gastamos tanto como durante una hora de ejercicio cardiovascular, pero sin embargo nos permite tener el metabolismo más alto hasta 16 horas después de practicarlo. Con los cardiovasculares dos horas después estás en metabolismo de reposo”.

Y cuanto más tradicional sea el tipo de ejercicio mejor. Como indica Marcos, “las típicas series de trabajo-descanso, trabajo-descanso, consiguen que cada día tus fibras musculares estén más activas y más fuertes. A medio y a largo plazo logramos que nuestra máquina gaste más”.

Es mejor practicar deporte por la mañana que por la noche, porque el cuerpo quemará más calorías

Ante la duda de cuál es el mejor momento del día para practicar deporte si el objetivo es activar nuestro metabolismo, Flórez lo tiene claro: “El mejor momento es ese en el que lo vas a cumplir. A partir de ahí, lo ideal sería hacerlo en un momento del día en el que aún te queden unas buenas horas de actividad por delante”.

Un estudio realizado por la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad San Sebastián de Santiago de Chile apuntaba en la misma línea, al comprobar que practicar ejercicio de intensidad moderada antes de desayunar estimula el metabolismo y potencia la movilización, captación y utilización de grasas y glucosa. Aunque señalan también que hay personas que no toleran bien el ejercicio en ayunas, por lo que la recomendación de practicarlo debe ser en todo caso personalizada.

Si nos espera una comilona y nos preguntamos qué sería mejor si hacer ejercicio antes o después del gran banquete, la respuesta es contundente: antes; así el metabolismo está más rápido a la hora de comer. Eso sí, si en la comida bebes alcohol, te afectará más después de una sesión de deporte.

Otros factores que influyen en el metabolismo

El sueño y el estrés también están relacionados con los cambios en el metabolismo. El doctor Shahrad Taheri, del Colegio Médico Weill Cornell de Qatar, ha comprobado que perder 30 minutos diarios de sueño de lunes a viernes puede tener consecuencias sobre él a largo plazo, haciéndonos claramente más proclives a padecer obesidad.

También el estrés está implicado en los cambios metabólicos. Como explica la doctora Vidales, “el sistema nervioso central es muy reactivo y condiciona muchas descargas de sustancias, entre ellas la hormona adrenalina, que puede hacer que el metabolismo se active de manera natural”. Lógicamente, no es recomendable vivir altamente estresado para tratar así de perder peso, ya que esta bajada de kilos, que sí se produce, va asociada normalmente a desajustes hormonales y digestivos que conviene evitar.

Foto: iStock.

No es tampoco buena idea tomar por nuestra cuenta suplementos deportivos activadores del metabolismo. Según la doctora, “hay complementos que nos pueden ayudar; suelen ser los que reactivan los procesos digestivos o nos ayudan a bajar una inflamación, que son los más ligeros. Pero hay otros un poco más activos, con cafeína o guaraná, que no están exentos de efectos secundarios, con lo que hay que conocer bien las dosis, cuándo tomarlos y quién puede hacerlo y quién no. Por estos motivos se recomienda siempre una supervisión profesional ante estos productos”.

La ventaja de contar con la nutrigenética

El metabolismo se ralentiza con la edad, sobre todo a partir de los 40 años, ya que al ir perdiendo masa muscular se pierde también la capacidad de quemar calorías al mismo ritmo. Y las mujeres son más propensas a tener un metabolismo lento, porque tienden a acumular más grasa que músculo, al contrario que los hombres.

Por supuesto, un metabolismo lento no indica en sí mismo padecer ninguna enfermedad. La doctora Vidales confirma que “cuando está asociado a sobrepeso o a obesidad y a sintomatologías como sequedad de piel o fragilidad capilar, puede estar relacionado con problemas tiroideos. Si existen estos síntomas sí conviene hacerse una revisión hormonal, para descartar un mal funcionamiento tiroideo. Pero no por tener metabolismo lento necesariamente vamos a tener otros problemas”.

En todo caso, hoy día contamos con la nutrigenética, ciencia que nos permite conocer si tenemos alguna alteración genética que vaya a afectar a nuestro metabolismo. Este conocimiento es ya una herramienta fantástica para, a través de un análisis de ADN, ofrecer recomendaciones nutricionales y planes deportivos personalizados y muy precisos que mejorarán nuestros hábitos de vida… y nuestro peso.

(Fuente del texto: Noticia publicada por El Confidencial.  https://www.alimente.elconfidencial.com/bienestar/2018-09-07/metabolismo-lento-acelerar-adelgazar_1611443/)

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-. Gran importancia de la vitamina B12

La vitamina B12 es una sustancia esencial que el cuerpo necesita para funcionar correctamente. Se encuentra principalmente en los productos de origen animal, lo que significa que las deficiencias de esta vitamina son particularmente comunes entre los veganos. También conocida con el nombre de cobalamina, es soluble en agua, pero a diferencia de otras, esta no se excreta rápidamente a través de la orina, sino que se almacena en el hígado, riñón y en el resto de órganos.

capsulas de vitamina B12

Por ello, los bajos niveles de vitamina B12 pueden pasar desapercibidos durante años, debido a que su incorporación al organismo depende del tipo de alimentación y de la capacidad que tenga el cuerpo de absorberla. Un déficit de esta sustancia podría conducir a una serie de problemas físicos y de salud mental, ya que realiza funciones importantísimas, como la producción de glóbulos rojos, los cuales transportan el oxígeno a través de la proteína llamada hemoglobina.

“Es especialmente necesaria para prevenir la anemia y mantener un sistema nervioso saludable”, asegura Rhiannon Lambert, una nutricionista británica, a ‘The Independent’. “Una carencia de B12 afecta a la producción de glóbulos rojos, impidiendo que transporten oxígeno a las demás partes del cuerpo de forma eficaz”. Según el Servicio Nacional de Salud de Reino Unido, esto puede conducir a una serie de problemas o enfermedades, como el cansancio extremo, la falta de energía, úlceras en la boca, debilidad muscular, visión alterada y dolor en la lengua.

Vitamina-B12

La vitamina B12 se denomina también “la vitamina de la energía”, ya que el cuerpo la necesita para la realización de múltiples funciones vitales, como la misma producción de energía, la síntesis del ADN o la formación de mielina. Algunos estudios recientes apuntan a que también puede afectar de manera significativa a la salud mental, sobre todo con problemas de memoria, y en ocasiones, depresión. Esto puede estar relacionado con la milenina, ya que es la sustancia que envuelve y aísla las terminaciones nerviosas y, que a su vez, permite la comunicación entre las mismas. Una reciente investigacióndescubrió que las personas con falta de B12 también pueden poseer una densidad ósea mineral inferior a la normal, lo que podría conducir a desarrollar un mayor riesgo de osteoporosis.

vitamina-B12 SALMÓN

En casos severos, la deficiencia de B12 puede conducir a enfermedades serias, como la infertilidad temporal, complicaciones en el embarazo y problemas cardíacos. “Lo más importante es que el déficit de B12 sea diagnosticado y tratado lo más pronto posible”, agrega Lambert. “Aunque muchos de los síntomas mejoran con el tratamiento, algunos problemas causados pueden ser irreversibles si no se tratan. Cuanto más tiempo pasa, mayor es la probabilidad de daño permanente”.

Dieta de B12

¿Qué alimentos tomar para combatir la falta de B12? Muy sencillo. Dicha vitamina se encuentra en productos de origen animal, como carne, leche, huevos y queso. Obviamente, esto no sirve para todos, y los veganos serán reticentes a llevar esta alimentación. Si bien la mayoría de los nutricionistas aconsejan tomar un suplemento con dicha vitamina, existen algunos alimentos que también la contienen, como la levadura tradicional y algunos cereales del desayuno. Lambert señala que también la contienen una serie de alimentos provenientes del mundo vegetal, como la soja, la leche de arroz, de avena o de nueces. Sin embargo, aconseja revisar la etiqueta para comprobarlo ya que puede que no todas la tengan.

ALIMENTOS VITAMINA B12

Anemia

La enfermedad por la que el cuerpo tiene menos glóbulos rojos de lo normal es la “anemia“. Es importante tener en cuenta que existen varios tipos de esta enfermedad y no todos están relacionados con la B12. En concreto, la que sí que viene producida por esta sustancia se llama “anemia perniciosa”. Su nombre viene de que antes de que se descubrieran sus causas se trataba de una afección fatal que podía conllevar la muerte. Si la padeces, puede producir daños en las terminaciones nerviosas, afectar al equilibrio y al sentido del gusto. Por último, puede llegar a cambiar la superficie del sistema digestivo, aumentando el riesgo de padecer un cáncer gástrico.

Depresión y demencia

La depresión está asociada con una falta de conexiones neuronales, llamadas monoaminas, que son producidas por el sistema nervioso central. La vitamina B12 ayuda al organismo a realizar estos enlaces. Hay pruebas de que los niveles elevados de homocistenía, asociados con una carencia de B12, pueden producir depresión. De igual modo, algunas investigaciones demuestran que su déficit puede causar graves problemas cognitivos y demencia irreversible en los ancianos. Un estudio realizado con más de 100 personas mayores voluntarias demostró que aquellos con bajos niveles de vitamina B12 tienen a atrofiarse y a perder la sustancia cerebral. La atrofia es una de las señales más conocidas de la enfermedad de Alzhéimer.

VITAMINA B12

Suplementos

No tienen efectos secundarios y son relativamente baratos, especialmente si se comparan con el coste que supone realizar una prueba de laboratorio. El primer tratamiento que la mayoría de los médicos y profesionales de la salud recomiendan es tomar un suplemento dietético de vitamina B12 y esperar a que los síntomas remitan. En caso contrario, es probable que te la tengan que inyectar por vía intravenosa.

(Fuente del texto. Noticia publicada por El Confidencial: https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2018-09-16/vitamina-b12-baja-alimentacion-salud-nutricion_1614246/)

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-. Identifican una molécula que detiene y revierte la neurodegeneración del Parkinson

La administración de este inhibidor mejora la movilidad y protege contra la degeneración neuronal.

Una colaboración científica, liderada por investigadores del Institut de Biotecnologia i de Biomedicina (IBB) de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), ha identificado una molécula que detiene y revierte la neurodegeneración que provoca el Parkison.

Un hallazgo que ha llegado después de analizar más de 14.000 moléculas y se ha encontrado una, llamada SynuClean-D, que evita que se inicie el proceso que acaba desencadenando la enfermedad neurodegenerativa, según ha informado la UAB este martes en un comunicado.

El trabajo se ha experimentado con el gusano Caenorhabdiis elegans –el más usado para el estudio de enfermedades neurodegenerativas– en modelos animales, a través de la comida, y los resultados han mostrado que reduce “notablemente” la agregación de alfa-sinucleína, la proteína que más se acumula en las neuronas que generan la dopamina, que es la característica principal de esta patología.

Asimismo, el estudio ha servido para comprobar que la administración de este inhibidor identificado ha mejorado la movilidad del animal y le protege contra la degeneración neuronal.

El coordinador de la investigación de la UAB, Salvador Ventura, ha apuntado a que “puede tener aplicaciones terapéuticas para tratar enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson en el futuro”.

En la investigación también han participado, entre otros, investigadores del Departamento de Química de la UAB, del Instituto de Neurociencias de la UAB; con la colaboración de investigadores del Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona), de la Universidad de Barcelona (UB), de la Universidad de Vic-Universidad Central de Cataluña, de la Universidad de Zaragoza, del University Medical Center de Göttingen (Alemania), de la Universidad de la Sorbona (Francia), del Instituto Max Planck de Medicina Experimental (Alemania) y de la Universidad de Newcastle (Reino Unido).

Fuente del texto: Noticia publicada por Libertad Digital: https://www.libertaddigital.com/ciencia-tecnologia/ciencia/2018-09-25/identifican-una-molecula-que-detiene-y-revierte-la-neurodegeneracion-del-parkinson-1276625447/

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-. Las comidas a evitar para reducir el riesgo de cáncer de colon

No es ningún misterio que lo que comemos afecta a nuestra salud. El problema reside en que hay miles y miles de factores. Tampoco ayuda que existan estudios contradictorios en lo que a alimentación se refiere (las grasas son buenas y malas, para lo mismo, al igual que las proteínas, los azúcares, las vitaminas…). Claro está que no todo es tan gris como se pinta. Comer huevos fritos para desayunar, comer, merendar y cenar todos los días no es bueno. Ahora, diversos grupos de científicos se han decidido a estudiar los efectos de distintos alimentos sobre el cáncer de colon, pues es el tercero más común (después del de mama y el de próstata) según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica.

Foto: Los azúcares simples son un peligro. (iStock)

Qué dice la ciencia

Todo empezó con el estudio realizado por los investigadores Robert M. BostickJohn D. Potter, Lawrence H. KushiThomas A. Sellers, Kristi A. SteinmetzDavid R. McKenzieSusan M. Gapstur y Aaron R. Folsom, de la escuela médica de la Universidad de Minnesota, en Estados Unidos. En su trabajo, analizaron las dietas de 35.215 mujeres del estado de Iowa, para después observar la prevalencia de cáncer de colon durante los años posteriores, cifra que ascendió a los 212 casos. A continuación, estudiaron las correlaciones entre sus dietas y la aparición de la enfermedad, llegando a la siguiente conclusión: la ingesta de azúcar (además de ser obeso o alto) aumenta el riesgo de padecer cáncer de colon. Eso sí, como ellos mismo explican, una pregunta continúa sin responderse: “Sigue sin saberse la correlación entre el cáncer de colon y la ingesta de carne, grasa y proteína“.

En efecto, el azúcar parece suponer un riesgo para la salud de nuestro intestino grueso. Esto lo confirma el estudio de los investigadores M. L SlatteryJ. BensonT. D. Berry y su equipo de la Universidad de Utah, también en Estados Unidos. Para su trabajo utilizaron un grupo de estudio que comprendía a 1.993 pacientes y a 2.410 sujetos de control. Sus resultados, como los propios investigadores expresan, “apoyan la teoría de las dietas ricas en carbohidratos simples (como la sacarosa o la fructosa), en comparación a aquellas con una mayor cantidad de carbohidratos complejos, aumentan más el riesgo de padecer cáncer de colon, posiblemente debido a su impacto en los niveles de glucosa del plasma”.

Ilustración del cáncer de colon. (iStock)

Además, múltiples estudios como el realizado por los investigadores S. A. Binghamy su equipo de la Agencia Internacional de la Investigación del Cáncer o el de Aloys L. A. Sesink y su equipo del Hospital Universitario de Groningen, en Holanda, relacionan directamente los compuestos derivados del nitrógeno, procedentes de la carne roja, con un riesgo aumentado de padecer cáncer de colon. Está bastante claro, por tanto, que tanto azúcar como proteínas de la carne roja son algo a evitar si esta dolencia nos preocupa.

Entonces, ¿qué comer?

El problema con todos los cánceres para los que no estamos predispuestos es que ciertas mutaciones en el código genético de las células hacen que estas se reproduzcan descontroladamente. El ADN puede ser alterado por ciertas sustancias o radiaciones (como los rayos X). Uno de dichos químicos peligrosos es el oxígeno, que también es fundamental para nuestra supervivencia. Cuando estos átomos fundamentales se encuentran ionizados (uno o varios electrones que deberían estar no están) se convierten en ‘especies reactivas del oxígeno‘ y pueden producir mutaciones en las células. Es aquí donde entran en juego los conocidos como antioxidantes. Como su propio nombre indica, neutralizan los efectos que dichas moléculas peligrosas pueden tener sobre nosotros, evitando el ‘estrés oxidativo‘. Es por esto que ciertos alimentos ricos en antioxidantes, como el cacao, los arándanos, las bayas de goji o las alcachofas, pueden ayudarnos a mantener nuestro intestino sano.

mujer comiendo ensalada

Por supuesto, no todo se reduce a los antioxidantes. Tener suficientes nutrientes es algo muy importante también. Se ha descubierto en diversos estudios que los buenos niveles de calcio y de vitamina D reducen el riesgo de padecer cáncer de colon. Lo preocupante es que, como explicaba el doctor Ángel Durántez en Alimente, a gran parte de los pacientes que pasan por su consulta se les descubre, como mínimo, una insuficiencia de vitamina D que ha de ser suplementada.

(Fuente del texto. Noticia publicada por El Confidencial: https://www.alimente.elconfidencial.com/bienestar/2018-09-27/cancer-de-colon-alimentacion-evitar-comidas_1620908/

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-. Factores que afectan a la pérdida de memoria

La ciencia sugiere que lo que es bueno para tu cuerpo también lo es para tu mente: el ejercicio, una dieta equilibrada y mantener un peso saludable parecen ser lo mejor para el cerebro porque incluso pueden reducir la acumulación de proteínas relacionadas con la enfermedad de Alzheimer.

Pero hay muchos otros factores que pueden afectar al riesgo de demencia o pérdida de memoria relacionada con la edad. Algunos son obvios (como la genética). Otros lo son menos. Vamos a verlos:

Foto: Fotograma 'El diario de Noa'.

Herpes

El alzheimer viene desencadenado por el virus del herpes, así lo sugiere un nuevo estudio estadounidense en el que se estaba investigando sobre la búsqueda de medicamentos más eficientes para ayudar a combatir la forma más común de la demencia. Investigaciones recientes han descubierto que los cerebros de las personas que han muerto de esta enfermedad neuronal tienen los niveles de este virus HHV-6A y HHV-7 casi el doble de altos que los de un órgano no enfermo, lo que sugiere que está jugando un papel muy importante en el desarrollo de esta afección.

Además, otro estudio, publicado en ‘Neurotherapeutics’, los científicos descubrieron que las personas con herpes simple 1 (el que causa las protuberancias en los labios) tenían tres veces más probabilidades de desarrollar alzheimer años más tarde en comparación con las personas que no lo sufren. Sin embargo, tomar medicamentos antivirales para tratar sus síntomas parece reducir su riesgo, lo que sugiere que esos fármacos también pueden proteger contra la demencia.

Contaminación

Si creías que tenías que ayudar al medio ambiente solo de forma altruista, estás equivocado. Existe un vínculo muy fuerte entre sufrir la enfermedad de Alzheimer y la contaminación del aire. Un equipo de científicos ha detectado en el tejido cerebral humano cantidades abundantes de nanopartículas magnéticas (magnetita), que se encuentran frecuentemente en el aire contaminado de las grandes ciudades como Tokio, Bombay o Ciudad de México, de donde procedían algunos de los participantes del estudio.

Los resultados del examen de esas muestras de tejido cerebral revelaron que a pesar de que la magnetita se produce naturalmente en el cerebro, la mayoría de las partículas presentes eran esféricas. Por cada una natural, encontraron 100 de las otras (propias de centrales eléctricas). Además, estas suelen ir acompañadas de nanopartículas de otros metales de transición como el cobalto, el platino o el níquel. Son tóxicas y alteran las funciones celulares normales en el cerebro, causando estrés oxidativo y creando radicales libres inestables.

Dormir poco

La relación entre la falta de horas de sueño y la pérdida de memoria ya se había descubierto en otras ocasiones. De hecho, otros estudios han sugerido que dormir un poco más puede mejorar esta enfermedad neurodegenerativa cuando ya manifiesta síntomas, aunque no llegar a hacerla desaparecer.

Descansa mejor. (iStock)

En enero de este año, otra investigación, publicada en ‘Annals of Neurology‘, sugería que la falta de sueño no solo sería tan dañina como el alzheimer, sino que dicha privación puede conducir a una mayor acumulación de proteína beta-amiloide, la que da lugar a la enfermedad. En otras palabras, dormir pocas horas aumentaría el riesgo de padecer esta enfermedad neuronal debido a una mala eliminación de residuos a nivel cerebral.

La soledad

Así es. Este factor se ha vinculado a un mayor riesgo de deterioro cognitivo en personas mayores de 65 años. Un estudio llevado a cabo por expertos del Hospital Brigham and Women y de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard (EE.UU.) apoya esta relación tras identificar un marcador de alzheimer temprano en el cerebro de personas mayores con una mayor soledad. El estudio ha sido publicado en la revista ‘JAMA Psychiatry’ y afirma que los adultos con altos niveles de proteína amiloide tenían 7,5 veces más probabilidades de sentirse solos en comparación con los sujetos con bajos niveles de esta proteína.

Los expertos no están seguros de cuál es el primero, si los síntomas de la demencia hacen que las personas se sientan excluidas o se retiren de las actividades sociales, o si sentir ese sentimiento en realidad promueve el desarrollo de la enfermedadLo que se sospecha es que la relación es bidireccional.

Hipertensión

Estudios previos han indicado que la presión arterial alta es una posible causa para padecer demencia, incluida la enfermedad de Alzheimer, pero hay pocas investigaciones, como la publicada en ‘Neurology’ el pasado mes de julio, que exploren cómo esta afección, especialmente entre las personas mayores, afecta los tejidos del cerebro. La Fundación Española del Corazón (FEC) asegura que existe la necesidad de que disminuyan las cifras de presión arterial de los pacientes con hipertensión arterial en las edades medias de la vida porque podría retrasar el deterioro cognitivo, la demencia y la aparición de patologías como el alzhéimer en la edad anciana.

IMAGEN DE LA HIPERTENSIÓN

Alimentación

Cuando los pacientes del doctor Isaacson preguntan qué pueden hacer para reducir su riesgo de sufrir demencia, él recomienda comer una cena temprana y luego nada hasta el desayuno de la mañana siguiente. “Ayunar de forma intermitente durante un mínimo de 12 horas, así como comer menos calorías en general, puede ser una forma de promover la salud del cerebro a medida que envejecemos“, dice.

Restringir la ingesta de la noche a la mañana puede provocar que el metabolismo queme cuerpos cetónicos, un tipo de grasa saludable para el cerebro, en lugar de carbohidratos, explica. “Te ayuda a alimentar el cerebro con algo que no solo es más eficiente desde el punto de vista de la quema de energía, sino que también puede tener un efecto antienvejecimiento“.

(Fuente del texto. Noticia publicada por El Confidencial: https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2018-09-10/cosas-extranas-vinculadas-perdida-memoria_1612320/

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-. Qué debes comer para que el riñón funcione muy bien

Los cálculos renales, más popularmente conocidos como ‘piedras en el riñón’ y que originan la enfermedad llamada litiasis renal (que agrupa todos los cálculos formados por la orina), son uno de los motivos más frecuentes de consulta al urólogo. No es raro, ya que los padece entre el cinco y el diez por ciento de la población y, según la Asociación Española de Urología (AEU), la tendencia de su incidencia está claramente a la alza en nuestro país.

(iStock)

Los hombres padecemos este problema desde hace miles de años y hay constancia de la existencia de cálculos en momias de las civilizaciones más antiguas. ¿En qué consisten exactamente?

Los cálculos renales son formaciones sólidas de sustancias químicas (sales y minerales) que deberían estar disueltas en la orina, pero que cristalizan y pueden afectar a cualquier zona del aparato urinario. Si bien normalmente se expulsan en la micción, no siempre es posible, lo que da lugar a los temidos (y dolorosos) cólicos nefríticos.

La litiasis es más habitual en hombres que en mujeres, aunque la distancia que había hace pocos años entre la incidencia en unos y otras (afectaba a los hombres un 50% más) está acortándose. En ellos aparece con más frecuencia entre los 40 y los 60 años, y en ellas surge en mayor medida tras la menopausia, debido probablemente a la pérdida del ‘efecto protector’ de los estrógenos, según indica la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC)

Sus causas son multifactoriales, no hay una única cosa a la que ‘echarle la culpa’. Se sabe que hay un componente genético, que determinadas infecciones de repetición también favorecen su aparición, y que la vida sedentaria y una dieta inadecuada juegan un papel importante en la creación de cálculos.

Estos dos últimos motivos son los que hacen que su incidencia haya aumentado en los últimos años y que las mujeres se estén viendo más afectadas, debido a que los hábitos de la vida moderna nos llevan en muchos casos a pasar largas horas al día sentados frente a un ordenador y a alejarnos de la dieta mediterránea. Y sobre ellos se puede actuar para tratar de prevenir la formación de piedras.

El calcio de los alimentos mantiene la salud renal

Hay distintos tipos de cálculos, según su composición (sustancias como la cistina, el ácido úrico o la estruvita), y los más comunes con gran diferencia sobre el resto son los formados por un compuesto químico llamado oxalato de calcio. En un estudio de la Clínica Mayo, que analizó 3.000 casos de litiasis entre 1984 y 2012, se demostró que más del 90% de las piedras en el riñón estaban compuestas de calcio.

Foto: El calcio es un aliado. (iStock)

A primera vista, lo lógico sería pensar que disminuyendo el consumo de calcio se reducirían también las posibilidades de que se crearan cálculos. Y de hecho, tradicionalmente esto era lo que los especialistas recomendaban. Pero desde hace más de 20 años, como demostró un macroestudio publicado en ‘New England Journal of Magazine‘, es exactamente al revés: una dieta con un contenido óptimo en calcio reduce el riesgo de tener cálculos renales.

¿Cuál es esa cantidad recomendada? Tal como indican tanto la AEU como la Asociación Americana de Urología1.000 mg al día (y no menos de 800 mg). Este aporte debe proceder de la alimentación (está muy presente en los lácteos y en las legumbres) y no de los suplementos, que solo están indicados en casos muy concretos y bajo prescripción médica.

(iStock)

Los oxalatos, cuantos menos mejor

Del mismo modo que hay que tomar una buena dosis de calcio, es conveniente mantener a raya los oxalatos. ¿Dónde se encuentran? La Fundación Española de Diálisis ha publicado una lista de los alimentos que tienen un alto contenido en esta sustancia y cuyo consumo conviene evitar. Entre ellos encontramos el chocolate, los frutos secos (especialmente las nueces), las espinacas, las berenjenas y el té.

Una tercera recomendación es reducir el sodio de la dieta diaria. Según la AEU, no debe superar los 5 g diarios, ya que un consumo elevado produce alteraciones en la composición de la orina y un mayor riesgo de formación de cristales. Además, tal como comprobó un estudio de la Universidad de Parma, una dieta baja en sal y en proteínas de origen animal, combinada con un consumo adecuado de calcio protege en gran medida frente a la formación de piedras en el riñón. La ingesta de proteínas de origen animal no debe exceder de un gramo por kilo de peso corporal.

Otro punto importante, los líquidos. Hay una relación inversamente proporcional entre la toma elevada de líquidos y la formación de piedras (si se bebe poco, se acumulan sales en la orina y hay más probabilidades de que se formen cristales y posteriormente piedras). Desde la Federación Nacional de Asociaciones para la Lucha contra las Enfermedades del Riñón (ALCER) aconsejan beber algo más de dos litros de líquidos al día para conseguir generar dos litros de orina en ese mismo periodo de tiempo. Fundamentalmente agua, pero también de infusiones de herniaria, planta que previene la formación de cálculos, y de zumos. Pero no todos van bien. La SEU anima a tomar zumo de naranja, pero no de pomelo, por su elevado aporte de oxalato. También están contraindicados los refrescos azucarados.

(iStock)

Más allá de estas recomendaciones específicas, el consejo de la AEU es “seguir una dieta de ‘sentido común‘, es decir, una alimentación equilibrada mixta con contribuciones de todos los grupos alimentarios, pero sin excesos de ningún tipo”. La dieta mediterránea y su homóloga americana, la DASH (enfocada a combatir la hipertensión), están muy en la línea de estas recomendaciones.

Así lo muestra un estudio conjunto de distintos departamentos de la Universidad de Harvard y publicado en ‘Journal of the American Society of Nephrology‘, que afirma rotundo que el estilo de la dieta DASH se asocia directamente con un menor riesgo de tener piedras en el riñón. Este tipo de alimentación, similar como decíamos al de la dieta mediterránea, aboga por una alimentación variada, con presencia de los tres grandes grupos (proteínas, hidratos de carbono, grasas saludables), rica en fibra, baja en sal y sin lugar para los alimentos ultraprocesados y las bebidas azucaradas. Con estas indicaciones, será difícil que las piedras, y tras ellas los cólicos, hagan su aparición.

(Fuente del texto. Noticia publicada por El Confidencial: https://www.alimente.elconfidencial.com/bienestar/2018-10-01/dieta-calculos-renales-alimentacion-piedras-rinon_1621925/

 

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